En una nueva edición de la Fiesta del Artesano en Aranguren, el emprendedor local Gustavo Wollert volvió a formar parte del evento, reflejando el crecimiento tanto personal como colectivo dentro del circuito ferial.
Quien en sus inicios participaba como público, hoy se consolidó como artesano y referente local. “Empezamos con muy poco y la fiesta también fue creciendo con los años, hoy es otra dimensión”, expresó, destacando la evolución del evento desde sus primeras ediciones.
El recorrido de Wollert se complementa con el de su esposa, Diana, quien recientemente impulsó su propio emprendimiento en marroquinería. A través de capacitaciones y el acceso a un programa de apoyo para personas con discapacidad, logró adquirir herramientas y desarrollar su proyecto denominado “Nativo”, donde elabora productos materos como bolsos, yerberas y riñoneras.
“Esto me permitió aprender, seguir activa y también generar un ingreso”, explicó, valorando el acompañamiento institucional que hizo posible el crecimiento de su actividad.
La participación en ferias es constante. Desde marzo, la pareja viene recorriendo distintos puntos de la región como Seguí, Ramírez, Hernández y Maciá, además de eventos programados en localidades como María Luisa y la Fiesta de la Leche. En ese camino, no solo comercializan sus productos, sino que también representan a la localidad.
“Vamos a distintos lugares y siempre destacamos de dónde somos”, señaló Wollert, remarcando el sentido de pertenencia y el orgullo por Aranguren.
Con una propuesta basada en el trabajo, la capacitación y el acompañamiento, la historia de este emprendimiento refleja el valor de las ferias como espacio de desarrollo, integración y crecimiento para los productores locales.